Reglas para sobrevivir a una boda de verano
Brújula 43

Reglas para sobrevivir a una boda de verano

Una fiesta es una fiesta, así que no hay nada, ni siquiera una ola de calor que se interponga entre el día soñado de tus amigos o familiares para manifestar su amor. Así que basta con estar preparado para que una boda de verano se convierta en el evento del año, interponiéndose en el camino de convertirse en una tortura veraniega.

Redecillas, tacones, telas que se quedan pegadas a la piel, chaquetas de gala, solana imposible de evitar, humedad, resequedad… El verano nos encanta, nos fascina, nos da vida… pero basta con que nos inviten a una boda de verano para entrar en pánico y no saber como sufragar los incordios para salir airoso de ella. Pero eh, todo en esta vida tiene solución y más si se trata de asistir a una celebración. Así que toma nota y deja que salga el sol.

ARRIBA ARRIBA

En el caso de las chicas, piensa siempre en alto. En especial cuando se trate de tu peinado para esta cita. Que sí, que te ves preciosa con el pelo suelto pero es este tipo de ceremonias es mejor que optes por un recogido que evite que sudes la gota gorda desde el minuto uno. Más aún si la boda es cercana a una playa… ¿hay alguien que conozcas que tenga una cabellera de envidia con brisa marina rondándole el pelo? Salvo raras ocasiones (¡hola Sirenita!), esto nunca pasa, así que venga… ¡pelo arriba!

LÍQUIDAMENTE PERFECTO

Si vas a darte una capa de chapa y pintura para estar impecable para las fotos y para estar radiante ni se te ocurra darle bombo al maquillaje líquido. Usa polvos en vez de líquidos para que no se te derrita la cara antes del “sí, quiero”.

QUE CORRA EL AIRE

Si tu eres la/el que organiza la boda, no pienses solo en tu vestido o traje, piensa también en como hacer para que tus invitados estén siempre contentos y cómodos. Una forma de lograrlo es colocando sistemas de aire acondicionado en el recinto donde celebres tu boda. Si es en una carpa, dale caña a los ventiladores o aires acondicionados móviles para que nadie pase calor. Recuerda: si les das mucha potencia, el salón será un desastre haciendo volar por los aires a vuelos de vestidos, manteles o servilletas; así que bien vale la pena probarlo antes para que no ocurran desastres imprevistos.

DENTRO Y FUERA

No te centres solo en una localización. Si tu boda se va a celebrar al aire libre piensa en optar también por algún refugio interior para que los invitados puedan escapar del calor en algún momento.

HOMBRES CON ESTILO

Sudar una chaqueta de lana no es tu sueño dorado, así que considera invertir en un atuendo para bodas veraniegas en vez de “reciclar” las que utilizas para las bodas de otoño o invierno. Buena idea es optar por prendas como un traje de lino kaki, o dejar de lado la clásica chaqueta para ponerte algún tipo de camisa que se vea de lujo por sí sola. Eso sí, queda rotundamente prohibido hacer uso de chanclas o pantalones cortos. Permítele a tu armario jugar con los colores y las texturas. Si las bodas de otoño e invierno solo te admiten formalidad en tonalidades oscuras, las de verano dan más libertad para salirse de los cánones.

Y hagas lo que hagas, pásatelo bien y celebra el AMOR.