Cómo superar el síndrome postvacacional
Brújula 43

Cómo superar el síndrome postvacacional

Sí amigos, ha llegado el momento que muchos llaman “la vuelta a la realidad”. Se acabaron los días de descanso al lado del mar, las comidas en familia día sí y día también, los paseos al atardecer y lo que es peor, se acabó el descanso de las tareas laborales. Sí amigos, las vacaciones se han acabado.

Pero como todo en esta vida, hay que ver el vaso medio lleno. Porque se abre una nueva etapa, una “vuelta al cole” (en versión adulta) que nos trae otoño, nuevas quedadas con amigos y retos laborales.

Síndrome postvacacional - Generación43

Para algunos volver a la rutina se hace más difícil que para otros, y es por ello que es cada vez más común escuchar el término “síndrome postvacacional”, algunos síntomas que lo caracterizan son:

  • Cansancio
  • Irritabilidad
  • Problemas para conciliar el sueño
  • Ansiedad
  • Pérdida de energía
  • Dificultad para concentrarse
  • Desinterés
  • Depresión durante (por lo menos) 2 semanas

Pero que no cunda el pánico, porque todo tiene solución y existen ciertas medidas pueden ayudarte a volver a la normalidad sin sufrimiento.

Consejos para superar el síndrome postvacacional

Pequeños cambios como alterar el orden en el que realizas tus labores diarias, pueden estimular y mejorar tu humor, así como darte ese empujoncito diario hacia la paz mental que buscas.

Tómate el café en un sitio diferente cada día, desayuna algo distinto a lo que estás acostumbrado.

Asegúrate de disponer de un día o dos en casa después de volver de vacaciones y antes de volver a la oficina… u opta por descargar todos tus pensamientos en el gimnasio. Sí, puede parecer una obviedad, pero no hay nada mejor para la felicidad del ser humano que activarse.

Pero ojo, que aún hay más soluciones, como por ejemplo intentar buscar el motivo por el cual te encuentras tan infeliz al volver a casa y al trabajo.

A veces todo es cuestión de buscar un nuevo hobby, forzarse a quedar más con los amigos o incluso tomarse un momento al día para meditar. Es tu vida, tu momento y lo que importa es tu bienestar.

¿No te basta? Pues hay una cosa más que puedes hacer que te hará volver a recuperar la ilusión: planear tus próximas vacaciones. Ahí es nada.