Recetas para hacer ambientadores caseros
Brújula 43

Recetas para hacer ambientadores caseros

Misión imposible: Intentar que (toda) nuestra casa se impregne de un delicioso y fresco olor. Probablemente ya lo hayas intentado, comprando todo tipo de ambientadores eléctricos, sprays, flores naturales… pero no, no hay forma de que tu casa huela a bosque primaveral o jazmín etéreo. Y menos aún sin el uso de productos infestados de químicos.

Pero como estamos para hacerte la vida más fácil y guiarte por el mejor camino, nos hemos propuesto descubrirte alternativas que hagan que dejes de obsesionarte con los olores indeseados que inundan tu hogar (especialmente después de cocinar una que otra sardina al horno) y empieces a disfrutar del aroma de tu hogar, dulce hogar.

Ambientador con el calor de una olla

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La opción más sencilla y asequible, consiste en mezclar los ingredientes que más se acoplen a tus gustos olfativos en un frasco para conservas, con un poco de agua para que se mantengan frescos.

Para desencadenar su acción basta con poner a hervir la mezcla en una olla llena de agua a la mitad, permitiendo así, que toda la casa empiece a oler bien.

¿Qué tal un poco de extracto de vainilla, unas rodajas de limón, un poco de romero y menta? Ponlo todo a hervir a fuego muy bajo y en cuestión de minutos se “liberará” el olor por toda la casa .

Y no te cortes con los ingredientes, dale rienda suelta a la imaginación: extracto de almendra, canela, anís, clavo…

Ambientador en forma de gelatina

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Una vez más aférrate a un frasco de conservas para que sea el núcleo donde se lleve a cabo la mezcla que va a hacer de tu casa un perfume vivo.

El ambientador en formato gel es un buen recurso para espacios pequeños como baños o armarios.

Escoge un aceite esencial, ya sea de geranios, rosas, jazmín, limón, pepino o eucalipto (entre muchos otros) y mezcla 25-30 gotas con 2 tazas de agua, 4 oz de gelatina (en polvo) gelatina y sal.

Pon a hervir el agua y agrega la sal con la gelatina. Mezclar y depositar en el frasco de vidrio. Dejar enfriar. Si quieres darle color, puedes optar por agregar colorante alimentario. Y voila!

El junco como ambientador

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En efecto. Basta con hacerse con algunas varillas de juncos y un frasco de vidrio (intenta que la apertura no sea muy ancha para que no se escape el aroma) para idear una nueva forma que haga oler bien a nuestro hogar.

Para la base del menjunje es necesario utilizar aceite de alazor o de almendra dulce ya que son ligeros y ayudan a que se conduzca más fácil el aroma a través de las varillas hasta la habitación donde se encuentra.

Mezcla ¼ de taza de estos aceites con 10 a 15 gotas del aceite esencial que escojas y una cucharada de alcohol y prepárate para hacer de tu hogar el lugar más reconfortante del planeta.

Estas opciones de ambientadores no solo son compatibles con el cuidado del medio ambiente sino que también son una forma de despejar a la mente por su elaboración artesanal.

Tu mejor momento ya lo tienes, ahora, tu mejor aroma está a una tarde de entretenimiento de distancia. ¡Manos a la obra!