¿Quién dijo que trabajar desde casa no tiene sus ventajas?
Brújula 43

¿Quién dijo que trabajar desde casa no tiene sus ventajas?

Existe un halo alrededor del hecho de trabajar en casa que muchas veces se ve más negro que iluminado. Pero, ¿es que nadie se ha parado a pensar en todo lo positivo que conlleva trabajar desde casa?

La autonomía laboral te da dos opciones: o trabajar en una oficina propia o coworking, o quedarte en casa para escatimar en gastos y tener más privacidad. Mucho piensan que quedarse en casa trabajando es un suplicio, pero en realidad, es mucho más agradable de lo que se piensa.

¿No nos crees?

Pues vamos a ver, como primer punto podemos poner a favor de aquellos que trabajan en casa que pueden pasar más tiempo con su familia. No necesita salir corriendo del hogar para llegar a una hora al trabajo, sino que puede compartir un desayuno tranquilo en pareja o con los niños y despedirlos al verlos partir para empezar sus días. Además, no tienes que hacer horas extras en la oficina… ¡las puede hacer directamente en la comodidad de su sofá!

Otro punto a favor es que hay menos distracciones a la hora de ponerse manos a la obra. Porque no existe un compi que se ponga los cascos a tope de reggaetón, ni jefe que esté rondándote cada dos minutos para ver que no tienes abierto el Facebook, ni llamadas telefónicas constantes a tus compañeros que te desconcentran y te impiden ser más productivo.

Claro que también tiene sus desventajas, como aquello de no poder socializar con otras personas a lo largo del día o tenerlo más difícil a la hora de discernir entre horas de trabajo y horas personales.

trabajar_casa_licor43_

Aunque todo ello se compensa con un detalle: las lavadoras. Te suena la típica frase de “tengo que volver a casa a poner una lavadora” o la de “uy, está lloviendo, verás cuando me encuentre la ropa que colgué esta mañana completamente empapada”.

Una de las maravillas de estar en casa es que puedes mantenerte atento a las labores domésticas, incluso, utilizándolas como formas de descansar la vista y la mente del ordenador. Porque a nadie le viene mal bajarse media hora a hacer la compra, poner las lavadoras para quitarte de encima toda la ropa sucia acumulada el fin de semana –y estar en casa para poder colgarla y/o recogerla-, estar en casa para recibir el paquete que llevas tiempo esperando o incluso, ¡tener tiempo para ir a hacerte la manicura y la pedicura mientras trabajas con el portátil!

Y ojo, que lo mejor de todo es que te evitas atascos y congestiones de viajeros en el metro.

COMENTARIOS