¿Qué es el feng shui y cuál es su origen?
Brújula 43

¿Qué es el feng shui y cuál es su origen?

Viento y agua. Literal. Eso significa feng shui, un sistema filosófico de origen taoísta que se cimenta en la ocupación armónica y consciente de los espacios para que generen influencia positiva sobre las personas que los ocupan. Su territorio de acción se encuentra en los límites entre dos mundos: la tierra –llamado ken kai– que es lo físico y tangible, y el cielo –yu kai–, que es invisible y desconocido.

Si bien es cierto que tiene sus detractores, como aquellos que lo consideran “un completo sinsentido, nada más que antiguas supersticiones chinas basadas en conjeturas sin consistencia”, en los últimos años la cultura occidental se apropió del feng shui como una forma de hacer la vida más agradable. En definitiva, como una herramienta más para vivir felices y desarrollar la siempre anhelada paz en nuestros espacios. Curiosamente, es ahora otra palabra, la ya famosa hygge (el secreto de la felicidad danesa), la que parece dispuesta a destronar al tan apreciado feng shui.

Aunque parece sencillo de entender… no lo es tanto. El feng shui parte de la existencia de un aliento vital, llamado chi, cuyo flujo se puede ver alterado por la forma y disposición de un espacio, los puntos cardinales y las modificaciones temporales. Además, muchas escuelas de feng shui enfatizan en el estudio de lo que nos rodea como espacio, lo mismo las montañas que los ríos, nuestro lugar de trabajo que la ubicación del dormitorio. Todo esto confluye para buscar la mejor manera de canalizar las energías y convertir dichos espacios en “templos” que no perturben la paz del ser humano.

Sin duda, el mundo de la decoración es el que más y mejor ha entendido el feng shui como vía para armonizar nuestras vidas. Resulta curioso, sin embargo, que en internet aparezcan numerosos artículos asegurando las bondades del feng shui para atraer fortuna y dinero o alejar los malos augurios. La conexión ancestral con lo espiritual, tras su occidentalización, tiene ahí más que ver con supersticiones como las de cualquier otro rito.

Si nos atenemos al aspecto decorativo del hogar, estos mandamientos feng shui serían los básicos:

  1. Los colores: no abusar del rojo, que es pasión pero también fuego. Los verdes calman y dan paz en dormitorios, mientras que el amarillo es sol y vida, perfecto para salones.
  2. La disposición de los dormitorios: separados y nunca cerca de la entrada. Evitar los espejos, pues son puertas abiertas a otros mundos.
  3. La cama: nunca directamente bajo la ventana ni con la cabeza de espaldas a la puerta.
  4. Las edades: los mayores deben dormir en habitaciones orientadas al Oeste, mientras que los niños necesitan el Sol Naciente del Este para crecer.
  5. El salón: es el centro del hogar. Debe ser cuadrado o rectangular y el sofá principal tiene que colocarse en la esquina opuesta a la ventana.
  6. Luz artificial: la mínima y siempre indirecta. Preferible el uso de velas.
  7. Cocina: deben primar los colores de la tierra (amarillos y verdes). Nunca azules, que no coinciden con nada comestible de la Naturaleza y no estimulan el apetito, ni rojos, que son fuego.
  8. Comedor: mejor las mesas redondas, facilitan la conversación y la reunión.
  9. Baños: uso del color azul tenue, porque es el agua. Los espejos aquí generan efecto positivo.
  10. Muebles: utilizar maderas naturales, mejor sin pinturas ni barnices artificiales. Las esquinas redondeadas son siempre más relajantes.

El mejor consejo, es que siempre proyectes en tu mente los mejores deseos y que te rodees de decoración que exprese tus metas.