¿Es la comida orgánica y ecológica la respuesta a una mejor calidad de vida?
Brújula 43

¿Es la comida orgánica y ecológica la respuesta a una mejor calidad de vida?

Cada año hay una moda nueva en lo que a gastronomía se refiere, una tendencia culinaria que inunda los medios de comunicación, o una nueva dieta que promete transformar nuestros cuerpos y mentes hasta llevarnos a la felicidad eterna.

En temas de alimentación, es bien sabido que cada cuerpo funciona de manera diferente y lo que es más importante, cada persona y cada mente sabe lo que es bueno (o no) para su bienestar. No solo resulta abrumador intentar descifrar la calidad de cada cosa que vemos en la estantería de un supermercado, sino que ahora también hay una cosa más a tener en cuenta: ¿es necesario incluir productos ecológico dentro de la cesta de la compra?

Los productos ecológicos, orgánicos y biológicos (que en realidad son todos lo mismo, tan solo se usan diferentes palabras derivadas de otros idiomas como el francés o el inglés para definirlas), acaparan la atención de cualquiera que busque ser consciente de lo que consume.

PERO, ¿QUÉ SIGNIFICA QUE UN ALIMENTO O PRODUCTO SEA ECOLÓGICO?

Sencillo: significa que son productos cultivados sin el uso de fertilizantes derivados del petróleo, pesticidas sintéticos u organismos modificados genéticamente. En el caso del ganado, significa que los animales deben de estar alimentados con una dieta orgánica y sin el uso de hormonas del crecimiento o antibióticos.

Según la web oficial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, uno de los beneficios más importantes de este tipo de alimentos es el que recibe nuestro propio ecosistema, gracias a una sostenibilidad a largo plazo y un equilibrio ecológico que protege la fertilidad del suelo y evita problemas de plagas. Y afirman: “La agricultura orgánica asume un planteamiento activo en vez de afrontar los problemas conforme se presenten.”

 

Consejos sobre la comida orgánica en Generación

 

“La agricultura orgánica asume un planteamiento activo en vez de afrontar los problemas conforme se presenten.”

 

Pero no solo se beneficia el planeta, también nuestros propios cuerpos que evitan, a través del consumo de una dieta orgánica, cualquier contacto con químicos. Asimismo, el consumo de productos frescos se incrementaría al consumir alimentos que no hacen uso de ningún tipo de conservantes para alargar su vida comestible, añadiendo así, el factor sabor: más potente y natural.

 

Leche ecológica en Generación 43

 

Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Newcastle en febrero de este año publicado en el British Journal of Nutrition, se demostró que la leche y carne orgánica contenían más grasas ‘saludables’ que la leche y la carne convencional, sin aumentar calorías o grasas saturadas. Demostrando así, tan solo una pequeña parte de algunos de los beneficios del consumo de alimentos orgánicos. Aún así, no todo lo que reluce es oro, ya que varios otros estudios, como el polémico publicado en 2012 por la Universidad de Stanford, han tenido dificultades en demostrar beneficios significantes provenientes de alimentos con la etiqueta ‘ecológica’.

Así que, ¿vale la pena darle una oportunidad a este tipo de alimentos? Por supuesto que sí. Hayan o no hayan beneficios comprobados provenientes de su consumo. Al fin y al cabo, no hay nada mejor que darle variedad a una dieta balanceada y hacer pequeños cambios para llevar una dieta sana y sostenible.