Cómo hacer una maleta de invierno
Brújula 43

Cómo hacer una maleta de invierno

En Generación 43 sabemos que no a todo el mundo le gusta (o puede) coger vacaciones en verano, cuando el sol más aprieta. Por eso os vamos a intentar ayudar a los que os cogéis esos días libres tan merecidos para descansar en los meses más fríos del año con una lista de consejos para saber cómo hacer una maleta de invierno.

    • Lo primero es lo primero. Dale importancia al tipo de maleta que llevas. Las medidas y los materiales influirán en lo que puedas llevar y en que condiciones llega. Sobretodo si viajas en avión con agencias low-cost que pueden hacerte facturar por un par de centímetros de más.
    • Analiza los días que va a durar el viaje y haz la maleta en consecuencia. Es una faena cargar con cosas que no has usado para nada. Olvídate de los por si acasos.
    • Aunque parezca muy obvio, no lo es. Mira la previsión del tiempo antes de empezar a hacer la maleta. A día de hoy es fácil encontrar previsiones fiables a una semana vista en internet. No te fíes de lo que te ha contado tu hermano de la última vez que estuvo allí.
    • Si eres de las personas que tienen planificados los viajes con antelación, ¡felicidades!, lo tienes mucho más fácil. Adapta tu maleta de invierno a las actividades que harás cada día. Si eres de los que prefieren improvisar, lleva básicos que te permitan pasar un día en la nieve o pasear y turistear por el destino que hayas elegido para tu escapada.
    • Ya os contamos aquí qué hacer cuando viajamos en verano y en los aviones o trenes nos atacan con el aire acondicionado. En invierno pasa lo mismo con las calefacciones, si no viajamos en coche y tenemos que compartir un espacio con desconocidos (normalmente más pequeño del que desearíamos) no podemos llenar nuestro asiento de bufandas, gorros y jerséis gordos. Lleva un único abrigo pero de los que abrigan de verdad, de los de plumón. Normalmente se doblan con facilidad y calientan lo mismo o más que llevar varias prendas una encima de la otra.
    • Seamos realistas. Sabemos de sobra que la ropa de invierno ocupa mucho más que la de verano. Y que lo que importa es no morirse de frío. Reserva esa falda que te acabas de comprar o la camisa que llevas tiempo queriendo ponerte para otra ocasión. Es el momento de disfrutar el invierno desde el confort que produce el estar calentito.
    • Lleva un buen libro (o más), es el momento de desconectar del ordenador y el móvil. Además de que hay pocas cosas mejores que enroscarnos en una manta con el frío afuera y disfrutar de un rato de lectura.
    • Para enroscarnos en una manta sin meternos en la cama muchas veces es recomendable hacernos con una manta de viaje, son ligeras, baratas y nunca sobran.
    • Un buen remedio contra el frío que no hará que llevemos una maleta de varias toneladas son los calcetines de varios centímetros de grosor. No pienses que son algo para estar por casa y anímate a usarlos en la calle.
    • Orejeras o gorros con orejeras. Si has mirado la previsión del tiempo, y te ha asustado, no te bases en qué estuvo de moda hace una o dos temporadas. Lo que nunca está a la última es volver de unas vacaciones enfermo.
    • Un factor importante siempre que nos vamos de vacaciones es elegir cuántos y cuáles de los demasiados pares de zapatos que tenemos son los que van esta vez en la maleta. De nuevo os aconsejamos que si sabéis el tipo de actividades a las que vas a dedicar el tiempo, ajustéis vuestro calzado a las necesidades, y si os dejáis llevar por los días, buscad, y sobretodo encontrad, el zapato perfecto.
    • Para ahorrar espacio uno de los mejores consejos para hacer una maleta en invierno es guardar los zapatos de forma individual, repartidos por el fondo y no todos juntos. Además podemos utilizarlos para guardar ropa pequeña dentro. Tanto calcetines como complementos.
    • Organiza la maleta por capas. Por un lado la ropa interior, complementos y zapatos, encima camisetas y jerséis, encima los pantalones,…. Así irás colocando de manera uniforme y no habrá bultos desagradables de los que te hacen pedir ayuda al cerrar la maleta.
    • Si no habéis seguido nuestros consejos sobre cómo hacer una maleta de invierno ligera y manejable e insistís en llevaros medio armario -sí, sabemos que sois así- probad bolsas para envasar al vacío para que la ropa ocupe menos, y si no queréis gastaros el dinero o no tenéis tiempo de comprarlas recordad: enrollar es mejor que doblar.
  • Un cacao labial es imprescindible cuando hace frío y se nos cortan -y nos duelen- los labios.
  • Del mismo modo, una buena crema de manos, porque aunque llevemos guantes siempre se resienten con las temperaturas invernales.
  • La importancia de conocer y utilizar bien los complementos: guantes, bufandas, gorros,… Ocupan menos que otra ropa de invierno y siempre deben tener un hueco en nuestra maleta si nos vamos de vacaciones cuando más frío hace.
  • ¡Olvida el neceser! Aunque tengas uno bonito y elegante. Ocupa espacio de más en nuestra maleta. Guarda lo que necesites en bolsas de plástico con abre-fácil como las que te dan en los aeropuertos. Así evitarás que se derramen los productos que llevas y se pringue toda la ropa.
  • Deja algo de espacio en la maleta en el viaje de ida. Lo más normal es que nos compremos cualquier cosa en los viajes, y puede ser uno de los motivos que provocan que cuando vamos a hacer la maleta para volver a casa no nos entre todo como al comenzar nuestros días de descanso.
  • Por último repasa la maleta cuando creas que está terminada. Utiliza una checklist como esta 😉 y ve tachando hasta que estés feliz con el resultado.

Y cuando termines, si crees que se nos ha pasado algo importante, ¡dínoslo! En Generación43 estamos siempre encantados de leeros.